miércoles, 21 de marzo de 2012
capitulo I: REVELACIONES
Ella se incorporó de la cama. Acaba de oírlo otra vez, es más lo había sentido. No sabía lo que era. Solo sabía que no era la primera vez que sentía aquello.¿Acaso sería miedo a volver a estar sola?, o ¿era tal vez aquel sentimiento de tristeza que en ocasiones la invadía por completo?. No podía decirlo, simplemente no lo sabía. Hacía mucho tiempo que estaba sola. Hacía mucho que había perdido las ganas de vivir y con ello las ganas de soñar.Ya no tenía esperanzas ni siquiera un clavo ardiendo al que aferrarse. Desde aquel día 7 ya nada era igual en su vida, ya no era la misma desde aquel momento. Y curiosamente, mientras estaba pensando esto, recordó cuando había empezado a sentir aquella extraña sensación: fue la noche de aquel día 7.
Mario miró la hora del reloj era medianoche y no conseguía dormir. Solo era capaz de pensar en una cosa: en ella, en cómo ella se había ido de su vida para nunca volver, desapareciendo sin dejar ningún rastro de su mera existencia. De pronto una caprichosa lágrima se asomo a sus ojos verdes.Estaba llorando. Había pasado mucho tiempo pero todavía no había logrado olvidarla y estaba seguro de que nunca la olvidaría. Tan especial era para él, tan única, que solo podía preguntarse una y otra ¿Por qué? ¿Por qué aquella chica había desaparecido sin decirle nada?, ¿Por qué él había sido tan cobarde?. Muchas veces pensó en decirle que moría por ella. Que ella era toda su vida. Que su sonrisa era lo más bonito del mundo. Sin embargo, nunca fue capaz de hacerlo, quizá por miedo de recibir un no, tal vez por temor a su rechazo. Ahora ya era demasiado tarde. Ella había desaparecido, simplemente se había desvanecido y con ella el azul de sus ojos y su bonita sonrisa. Aquella sonrisa que se había clavado en su cabeza y en el fondo de su corazón y que parecía empeñada en no abandonarlo nunca. Mario le dio la vuelta a la almohada, le gustaba el lado frío sino no era capaz de dormir, y probó de nuevo a intentar conciliar el sueño, aunque sabía que no podría escapar de volver a soñar con ella. Cerró los ojos y al instante el sueño lo atrapó entre sus redes. Estaba demasiado cansado, agotado. Desde que se había mudado su vida había sido un trajín. Buscando trabajo a cada instante, en cada sitio, sin obtener ningún resultado. Estaba harto y cansado. Le habían dicho que aquella búsqueda no sería empresa fácil y había resultado ser cierto. Hacía solo unos días que había tomado una nueva decisión. algo que estaba a punto de cambiar su vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario